Antes de pensar en correr hay que tener en cuenta dos premisas básicas:
–   El toro es un animal bravo que puede matar.

-   Si no conoces en qué consiste el Encierro, no corras.

La primera sugerencia para el corredor neófito tiene un marcado carácter disuasorio: Acércate al lugar donde descansan las ganaderías (los corrales del Gas, situados en la Rochapea) y contempla a los toros para hacerte una idea de a qué animal quieres enfrentarte.

Si aún así sigues empeñado en colocarte al frente de sus astas, conviene que accedas al recorrido acompañado y asesorado por un corredor con experiencia. De sus consejos a pie de campo, “trucos” para saber cuándo se acerca la manada, lugar idóneo desde el que arrancar… dependerá en buena medida el éxito de tu carrera.

Elige el tramo que mejor se adapta a tus características. Visiona previamente todo el recorrido, las ventajas e inconvenientes de cada zona, sus posibles escapatorias y recovecos.

Una vez dentro del trazado del Encierro, si estás excesivamente nervioso o no eres capaz de controlar tus miedos, sal del recorrido sin dudarlo.

Debido a la masificación, no vas a ver venir a los toros a menos que corras en el primer tramo del recorrido.

No debes esperar quieto la llegada de la manada, porque ésta se te echará encima. Además, entorpecerás al resto de participantes.

Incorpórate a la carrera con el resto de corredores, mirando siempre adelante y atrás. Las personas que corren a tu lado son tanto o más peligrosas que los toros, vigila los empujones, codazos, corredores en el suelo…

Una vez que la manada te ha sobrepasado, no dejes de mirar hacia atrás por si pudiera haber algún toro suelto. Toda precaución previa al cohete que anuncia el final del Encierro es poca.

La indumentaria tradicional de los corredores pamploneses es camisa y pantalón blancos, y faja y pañuelos rojos. Este atuendo le da un colorido muy vivo y significativo al Encierro. Si vistes con el pañuelo y la faja, átalos con un solo nudo para evitar que en caso de que un toro te “enganche” por alguno de estos complementos, pueda arrastrarte y causar daños mayores.
Si corres y sufres una caída, no te levantes y quédate quieto cubriendo la cabeza. Si el toro ve en un bulto, pasará por encima. Pero si te levantas o te mueves, provocarás que se fije en ti, o tendrás la mala suerte de levantarte justo cuando pase un toro. Por tanto, mantente en el suelo, quieto, hasta que otros corredores te ayuden a levantarte cuando el peligro haya pasado.

Si corres en el último tramo y entras en la plaza de toros, tienes que abrirte en abanico, correr hacia la barrera de la derecha o de la izquierda. Después, salta la barrera para dejar sitio donde defenderse a corredores que lleguen posteriormente. Por el centro se deja paso libre a los toros. Los dobladores realizan su trabajo conduciendo los toros a los corrales. Corriendo hacia el centro, uno se puede quedar sin protección ante los toros.

Artículos Relacionados