Es una de las zonas donde más empujan las reses a los corredores, con una ligerísima pendiente, encajada entre una doble curva a la izquierda primero, y a la derecha y de 90 grados después, y casi sin defensas para los corredores. Sin embargo, está considerado como el tramo menos peligroso del recorrido. La vista de cada uno juega un papel fundamental. En un primer momento, parece que se puede llegar a templar la carrera, pero los toros tienen todavía mucha fuerza y velocidad y resultan muy difíciles de controlar. Pese a ser en línea recta prácticamente en su totalidad, este tramo finaliza en un giro de noventa grados que da entrada a la calle Estafeta. Este ángulo recto, conocido como la curva de Mercaderes, está lleno de peligros, ya que toros y corredores suelen resbalar y caer al suelo. Los astados chocan bruscamente contra el vallado, por lo que la manada acostumbra a dividirse antes de afrontar la calle Estafeta. Para no quedar atrapado, los expertos aconsejan tomar la curva por el ángulo corto, es decir, por la derecha.

 

 

Tramo de Santo DomingoTramo del AyuntamientoTramo de MercaderesTramo de EstafetaTramo de TelefónicaTramo de Bajada CallejónTramo de Plaza de Toros

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