A las 16:30 del 6 de julio comenzaba este acto festivo, actualmente suspendido por los incidentes que se produjeron años atrás. Se celebraba de manera oficial desde 1914 y así duró hasta 1991. Consistía en el acompañamiento por parte de los mozos y mozas pamplonesas a la corporación municipal a la iglesia de San Lorenzo, para asistir al oficio religioso de las vísperas de San Fermín. La ciudadanía al son del Vals de Astrain, única pieza que sonaba en el recorrido de unos 500 metros interpretada por la banda de música municipal “La Pamplonesa”, entorpecía el avance de la comitiva bailando y coreando la pieza musical. La marcha se fue ralentizando tanto que un año se llegó a las cinco horas de duración del trayecto y a las 181 interpretaciones del famoso vals, en el que se remata cada una de sus estrofas con el grito de Riau-riau.

En 1997 se retomó la iniciativa pero de forma no oficial y sin representantes políticos, por el impulso popular de la Peña Mutilzarra, con el fin de evitar que se perdiera la tradición que sus abuelos y padres comenzaron. Desde aquel año se viene celebrando ininterrumpidamente, a excepción del año 2012 que se convocó oficialmente. En 2006 se volvió a sumar la banda La Pamplonesa y la Comparsa de Gigantes y Cabezudos, siendo el resultado similar al tradicional.

Este Riau-Riau no oficial pero sí existoso, tiene cita el día 6 de julio a las 18:00 de la tarde en la Plaza Consistorial y se avanza cantando y bailando al son del Vals de Astráin por la Calle Mayor hasta llegar hasta la Iglesia de San Lorenzo donde se celebran las solemnes vísperas de San Fermín.

Un acto lleno de alegría y ritmo, que repite una y otra vez la siguiente canción:

“A las 4, el 6 de julio”

Pamplona gozando va

pasando calles y plazas

las Visperas a cantar

al glorioso San Fermin

patron de esta gran ciudad

que los pamplonicas aman

con cariño sin igual.

Delante van

chiquillos mil

con miedo atroz gritan: ¡Aqui!

un cabezón viene detrás

dando vergazos y haciendo chillar

(¡¡Riau-Riau!!)

Detrás vienen los muchachos

en un montón fraternal

empujando a los gigantes

con alegría sin par

porque llegaron las fiestas

de esta gloriosa ciudad

que son en el mundo entero

una fiesta sin igual.

(¡¡Riau-Riau!!)

Los mozos de blusa

que son los que dan animación

con los pollos-pera

van todos unidos en montón.

Los de la Pamplonesa

detrás vienen tocando

van a honrar a San Fermín.

Toda la ciudad

con movimiento contemplando está

la gran caravana

que alegre hasta San Lorenzo va.

Los del Ayuntamiento

con mazas y timbales

van a honrar a su patrón.”

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