Pamplona se encuentra entre los valles pirenaicos, los cantábricos y la influencia del mediterráneo y está además rodeada de montañas por encima de los 400 metros. Todo esto provoca un clima submediterráneo (templado-frío) lleno de contrastes.

Los cambios de invierno a primavera y de verano a otoño no son progresivos, sino bruscos. En general es un clima agradable, aunque se pueden registrar temperaturas superiores a los 35 grados en julio y agosto e inferiores a los 0 grados en enero.

Si se acude a Pamplona por San Fermín y aunque las temperaturas de julio sean las más calurosa del año, durante la noche puede refrescar mucho y es aconsejable tener una chaqueta que abrigue (para los pamplonicas conocida como la chaqueta del “por si acaso” y que todos llevan encima). No es sorpresa para los lugareños o habituales en los Sanfermines que en pleno julio pueda caer algún chaparrón.

En cualquier caso, Pamplona tiene un clima de difícil previsión meteorológica. Lo mejor es consultar con pocos días de antelación el tiempo de la ciudad en el siguiente enlace de AEMET, Agencia Estatal de Meteorología: Aemet

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