¡Fiesta abierta al mundo!

Si hay algo de lo que pueden presumir los Sanfermines, es de la alegría constante que se respira y de la espontaneidad de sus gentes.

Siempre es mejor vivirlo para contarlo, qué mejor que la experiencia de uno mismo para entender todo lo que se cuenta sobre los sanfermines. Pero tal vez y de momento, no hayas vivido la fiesta, por eso, te lo contamos.

Desde que el chupinazo estalla en el cielo pamplonés, bueno, desde que la gente se despierta el día 6 de julio, la ilusión y la alegría iluminan la cara de todas las personas deseosas de disfrutar de la fiesta. Muchos conocen las fiestas, otros no, pero ninguno sabe qué experiencias le va a regalar esta vez los Sanfermines.

Uno se puede planificar el día, pero debe ser consciente de que los horarios estrictos no van de la mano de esta fiesta. Las sorpresas esperan a la vuelta de la esquina y nunca se sabe cómo va a ir el día exactamente. Lo que sí se sabe, es que lo vas a pasar en grande.

Puedes estar yendo a ver un concierto de un grupo que te gusta y te entretienes por el camino tanto tiempo, que al final no llegas a verlo. Puedes llevar días pensando en lo bien que te lo vas a pasar en el Riau-Riau, pero no llegas porque te has olvidado del tiempo y las horas han pasado sin darte cuenta. En sanfermines se dan encuentros con gente que hace tiempo que no ves, con gente que no conoces de nada y que de pronto, parecen ser tus amigos de toda la vida.

Puedes descubrir artistas que nunca habías visto ni oído hablar de ellos, puedes juntarte con gigantes que aparentemente sólo existen en los cuentos, puedes perderte de tus amigos pero no sentirte solo porque la gente te acoge como uno más de los suyos, puedes conocer a un ruso o tal vez, a un mandarín.

Y un sin fin de podrías que harán de tu experiencia una aventura, un coctel de emociones y sensaciones. Lo bonito y especial de los Sanfermines, como de la vida en sí misma, es dejarse llevar…la fiesta invita a ello.

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